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El campo también se escribe en femenino: mujeres que transforman Chapingo y México

La Universidad Autónoma Chapingo vive una transformación histórica: hoy, casi la mitad de su comunidad estudiantil son mujeres, muchas de ellas indígenas, liderando áreas clave como manejo del agua, salud de suelos y soberanía alimentaria.

10/05/2026 9:02 am
Clara Aceves

MÉXICO.- Hablar del campo mexicano es hablar de mujeres. De su trabajo, su conocimiento y su fuerza. Y hoy, más que nunca, también es hablar de su liderazgo en la ciencia, la innovación y la formación académica. La Universidad Autónoma Chapingo (UACh) es un claro ejemplo de esta transformación.

Lo que durante décadas fue un espacio predominantemente masculino, hoy florece como una comunidad diversa, incluyente y equilibrada. Las mujeres no solo han ganado terreno: están encabezando proyectos estratégicos para el futuro del país, desde el manejo del agua hasta la soberanía alimentaria.

Una transformación respaldada por cifras

Según datos de la Unidad de Planeación, Organización y Métodos (UPOM), el avance femenino en Chapingo es contundente:

  • En 2010, la matrícula femenina era del 39.6%.
  • Para 2025, subió al 47.1%.
  • Hoy, de 10,059 estudiantes, la paridad es prácticamente total.

Y no solo eso: en los programas de maestría, las mujeres representan el 33.7%, liderando investigaciones sobre:

  • Innovación tecnológica agroalimentaria
  • Protección de biodiversidad
  • Producción sustentable frente al cambio climático
  • Proyectos económicos para productoras y empresarias rurales

Un liderazgo que impulsa bienestar y desarrollo en las regiones más profundas del país.

Mujeres indígenas: el corazón del cambio

Uno de los avances más significativos es la inclusión de mujeres originarias. Chapingo alberga a 2,127 estudiantes indígenas (22% de su matrícula), de las cuales 49.7% son mujeres.

Provenientes de Oaxaca, Chiapas, Veracruz, Puebla, Guerrero e Hidalgo, muchas de ellas son la primera generación de sus familias en acceder a estudios superiores. Su presencia enriquece la ciencia con saberes ancestrales y rompe barreras históricas.

Un camino que costó abrir

La historia de Chapingo también es una historia de lucha:

  • Durante gran parte del siglo XX, la entonces Escuela Nacional de Agricultura (ENA) funcionó bajo un régimen militarizado y solo para varones.
  • En 1958, María Alicia Ojeda Caracheo se convirtió en la primera mujer en estudiar ahí.
  • A finales de los años 60 ingresaron las primeras estudiantes de manera regular.
  • En 1974, se tituló la primera agrónoma: Hilda Susana Azpiroz Rivero, pionera en biotecnología agrícola.

Hoy, esa puerta que alguna vez estuvo cerrada es un camino amplio donde miles de mujeres avanzan con paso firme.

Un campo con rostro de mujer

La metamorfosis de Chapingo refleja un México que se transforma. Las mujeres no solo estudian la tierra: la protegen, la innovan y la preparan para un futuro más justo y sostenible.

Porque el campo —al igual que la transformación nacional— se escribe en femenino.

  • Mujeres de Chapingo lideran la transformación del campo mexicano

  • Ciencia, tierra y futuro: el avance histórico de las mujeres en Chapingo

  • El campo tiene rostro de mujer: casi la mitad de Chapingo ya es femenina

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