“Cada árbol es una herida que cerramos”: brigadistas y comunidades narran el valor de reforestar la Cuenca del Alto Atoyac
Guardias forestales, brigadistas y habitantes de Tlahuapan relataron cómo la reforestación representa protección del agua, recuperación del bosque y un compromiso comunitario con el futuro.
21/08/2026 10:08 am
PUEBLA.- En la parte alta de la Cuenca del Alto Atoyac, las voces de quienes viven y cuidan el territorio marcaron la Jornada de Reforestación realizada en Tlahuapan. Para ellas y ellos, cada árbol sembrado es más que una acción ambiental: es un acto de memoria, de reparación y de esperanza.
La brigadista forestal Rosario Díaz Santiago, de la región Tehuacán–Sierra Negra, compartió el lado humano de esta labor: “Cuando el fuego sube por la cañada, lo único que importa es que no sueltes de la mano a tus compañeros. Para nosotros cada árbol quemado es una herida que nos queda, pero hoy podemos cerrar esa herida al reforestar.” Ante niñas y niños, recordó que cuidar la flora y la fauna es cuidar el futuro.
Por su parte, el habitante Severiano Velázquez Tobón destacó que los árboles son esenciales para recuperar el ecosistema: “Si fortalecemos los bosques, vuelve la lluvia y se recargan los mantos acuíferos. Con estos árboles podemos recuperar el agua de la región.”
Para Cisernando García Sánchez, la reforestación es un compromiso comunitario: “El agua y el medio ambiente son fundamentales para la humanidad. Si seguimos trabajando juntos, podemos recuperar nuestras cuencas.”
Asimismo, el poblador Eliseo Tlalpan Díaz llamó a asumir la reforestación como una responsabilidad cotidiana: “Plantar un árbol cada año es una oportunidad para tener un entorno más sano. La reforestación es nuestra herramienta contra la deforestación.”
Una jornada que nació desde las comunidades
En esta región participaron los municipios de Domingo Arenas, San Martín Texmelucan, San Felipe Teotlalcingo, San Matías Tlalancaleca, Calpan, Huejotzingo, Chiautzingo, San Pedro Cholula y Tlahuapan, con la plantación de 127 mil 950 árboles de maguey pulquero, ocote, pino blanco y encino laurel. A ellos se sumaron 50 mil árboles en Zacatlán, Tlachichuca, Ixtacamaxtitlán, Atlixco y Cuetzalan, para alcanzar 177 mil 950 ejemplares nativos y endémicos, rumbo a la meta estatal de 2 millones de árboles en 2026.
Las y los participantes coincidieron en que la reforestación es una forma de defender el agua, recuperar los bosques y construir un futuro más seguro para las próximas generaciones.
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