¿Se te antoja una nieve?
Conoce el proceso de elaboración de las tradicionales nieves mexicanas
07/07/2023 11:38 am
MÉXICO.- El oficio del nevero en México es uno de los que más historia acarrea, y es generación tras generación que se siguen transmitiendo los saberes y técnicas relacionadas a este oficio, que cuando se ve en la práctica real parece casi un arte, debido al esmero y al cuidado que implica su realización.
El proceso de elaboración de las tradicionales nieves implica también el uso de ciertos instrumentos y utensilios, entre los que destacan las tinajas, que son las que contienen el hielo para congelar la nieve, generalmente están hechas de madera, aunque en la actualidad también se llegan a utilizar algunas de plástico resistente, lo que debe ser útil para evitar fugas debido a su alta durabilidad.
Otros de los instrumentos esenciales son aquellos que ayudan a mezclar la nieve de manera uniforme, estos cucharones y palas están hechos de madera y suelen ser pesados, sin embargo, para las hábiles manos de los artesanos heladeros parecieran ligeras como plumas.
El proceso se describe como simple pero no sencillo, ya que de no hacerlo con la técnica adecuada podríamos terminar con un producto que dejara mucho que desear o en el peor de los casos, un helado casi líquido, con grumos y de apariencia no muy apetitosa.

El inicio de la elaboración de la nieve consiste en preparar en las tinajas de madera una cama de hielo con sal, esto es lo que permitirá que el frío se mantenga en la parte más baja y enfríe el contenedor de la nieve de modo uniforme. Posteriormente se debe comenzar a girar el contenedor de la nieve, de tal forma que este haga fricción con las capas de hielo y sal contenidas en las tinajas, al mismo tiempo que se gira, se debe ir despegando la nieve formada de las paredes del contenedor.
Este proceso se debe mantener con ritmo constante alrededor de dos horas, para lo cual se requiere de mucha fuerza y habilidad.
La elaboración de la nieve es muy distinta en la actualidad de como lo era hace años. Cuentan artesanos neveros de la región de Puebla, que ahora hay personas que les distribuyen el hielo y lo llevan directo a sus locales, sin embargo, generaciones atrás, sus abuelos y bisabuelos debían traer el hielo de la cima del Popocatépetl. Este tipo de relatos nos hacen darnos cuenta del arduo trabajo que implicaba en aquellos tiempos dedicarse a este oficio, que si bien es muy bello, también es muy demandante.
Los mexicanos hemos demostrado nuestro gran ingenio para elaborar nieves, pues dependiendo de cada región, se utilizan productos diferentes para hacer las nieves y los helados.
Las tradicionales nieves de limón, de fresa, de queso, de mango o de coco, son algunas que podemos encontrar con regularidad en las neverías mexicanas, no obstante, también hay lugares especializados en realizar nieves exóticas por lo que podemos encontrar sabores tan poco comunes como, la nieve de nopal, de aguacate o incluso de chapulines.
Pero la variedad de las nieves mexicanas no se detiene ahí, pues a raíz de varios sabores han nacido combinaciones que se han vuelto emblemáticas, tales como el beso de ángel (preparada esencialmente con cerezas y frutos secos), las monjitas (generalmente con un toque de rompope), la nieve de pétalos de rosa, y como buenos mexicanos no podían faltar aquellas a las que le agregamos chilito en polvo y algo de chamoy, que generalmente son las de mango, tamarindo o limón.
Integrar diversos elementos como alcohol, frutas e incluso verduras a la elaboración de nieves y helados es parte del folklore mexicano y cambia dependiendo de la región en la que nos encontremos, así pues, no importa en qué lugar de México estemos, la experiencia de probar las nieves mexicanas es siempre diferente y satisfactoria.
Te invitamos a saciar tu antojo de nieve y refrescarte en este verano, degustando la gran variedad de nieves artesanales de México elaboradas con productos del campo.
Con información SIAP




