Agricultura urbana, solución ante incremento de precios en alimentos
Ahora con un promedio de mil 023 pesos sólo se pueden comprar 21 insumos básicos en tiendas de autoservicio
05/05/2022 11:46 am
PUEBLA, MÉXICO.- Comenzar a cultivar nuestros propios alimentos en medio del entorno urbano, podría ser una solución para las familias ante el alarmante aumento de precios que ha tenido en los últimos años los alimentos básicos, en últimas fechas debido a los conflictos bélicos entre Rusia y Ucrania.
AUMENTO DE PRECIOS
Hasta enero del 2019, comprar una canasta básica de 80 productos que incluía tortillas, huevo, leche, verduras, frutas y carne era posible con cerca de mil 165 pesos, según cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval); tres años después, el aumento de precios en insumos básicos ha mermado las oportunidades alimenticias de millones de personas en el México.
Necesario, mayor impulso a la agricultura urbana y periurbana
Y es que los precios de algunos de los principales alimentos para la dieta de los mexicanos han aumentado considerablemente, pues ahora con un promedio de mil 023 pesos sólo se pueden comprar 21 insumos básicos en tiendas de autoservicio en la región centro del país, de acuerdo con los últimos datos revelados por la Profeco.
Los siguientes son los 21 productos de primera necesidad monitoreados por la Profeco:
- Aceite de canola o maíz1 pieza de 946 ml.
- Arroz en grano1 kg.
- Azúcar morena1 kg.
- Bistec de res1 kg.
- Cebolla1 kg.
- Chile jalapeño1 kg.
- Chuleta de puerco1 kg.
- Frijol en grano900 grs.
- Huevo de gallina blanco1 paquete de 18 piezas
- Jabón de tocador1 pza.
- Jitomate saladet1 kg.
- Limón1 kg.
- Manzana1 kg.
- Naranja1 kg.
- Pan de caja1 paquete de 680 grs.
- Papa1 kg.
- Papel higiénico1 bolsa de 4 piezas
- Pasta para sopa1 paquete 220 grs.
- Pollo entero1 kg.
- Tortilla de maíz de supermercado 4kg.
- Zanahoria1 kg.
En los últimos tres años, diez han sido los productos de la canasta básica que más se han encarecido en el estado de Puebla, de acuerdo con el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), tal como documentó El Sol de Puebla:
El kilo de aguacate pasó de costar 30 pesos a 100 pesos; el limón, de 12 pesos a 50 pesos; la cebolla, de 8 pesos a 30 pesos; el litro de aceite, de 20 pesos a 44 pesos; el frijol, de 16 pesos a 32 pesos, y la tortilla, de 11 pesos a 18 pesos.
También se encuentra el pollo, el cual pasó de 39 pesos el kilo a 61 pesos; la carne de cerdo, de 60 pesos a 110 pesos; la carne de res, de 70 pesos a 130 pesos, y el huevo, de 24 pesos a 35 pesos.
AGRICULTURA URBANA
Cosechar los propios alimentos en el medio rural es una práctica común, pero en las ciudades esto es una situación que rara vez se logra ver. La vida acelerada que se da en las ciudades y otras prácticas urbanas han impedido que el cultivo de alimentos para el autoconsumo se vea como una opción.
Sin embargo, para Luis Andrés Cabrera Mauleón, catedrático de la Facultad de Ingeniería en Agronomía de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), ésta podría ser una solución para las familias ante el incremento de los precios en los insumos básicos.
Cactilia, granja urbana de verduras, hojas y brotes orgánicos
Desde hace años, dijo, la UPAEP a través de la Facultad de Ingeniería en Agronomía ha promovido la “agricultura familiar” o “agricultura urbana”, es decir, la producción de alimentos para el autoconsumo, como ha sido la práctica común en el medio rural.
Si bien estas prácticas no solventan en su totalidad el abasto de alimentos, sí son una fuente de alimentos sanos y frescos para la familia que en pequeños espacios puede tener sus cultivos de hortalizas como espinacas, lechugas, acelgas, cilantro, apio; así como el cultivo de rabanitos, ejotes, jitomates, pepinos, pimientos, calabacitas, de los que se puede disponer en un lapso de dos a tres meses.
La ventaja en la agricultura familiar, a decir del especialista, es que no depende de una temporada de siembra y cosecha como en la agricultura, sino de estar permanentemente produciendo las plantas, sembrando semillas para que constantemente se puedan tener hortalizas.
Además, si se dispone de un espacio un poco más amplio también se puede trabajar en el cultivo de árboles frutales adaptados a macetas o en la conformación de compostas orgánicas.
Y aunque la agricultura urbana no sustituye lo que se compra en el mercado, sí producir a un bajo costo aquello que había estado comprando a un alto precio en el mercado, lo cual lleva a una regulación del incremento de los precios comparado con el ingreso de las familias.
REFERENCIAS




