Agricultura

Apicultora española fabrica envolturas de cera de abeja para disminuir consumo de plástico

EcoAlpispa fue uno de los 10 proyectos seleccionados por el Instituto de la Juventud de España

Nerea Díaz / EFEAgro

ESPAÑA.- Natalia Díaz es una joven española que comenzó su andadura emprendedora fabricando envoltorios de cera de abeja en su casa como alternativa al plástico para su uso personal, hasta que advirtió el interés de la gente y lo lanzó como proyecto empresarial.

La originaria de Tenerife, en España, y las abejas han estado predestinadas a caminar juntas desde hace diez años, cuando estudiaba biología en la universidad y puso una colmena “a modo de experimento” que le entusiasmó tanto que su trabajo siempre ha estado vinculado a ellas desde entonces.

Actualmente tiene 200 colmenas, cuyas abejas polinizan su huerta y le proporcionan miel y cera con la que fabrica sus envoltorios ecológicos.

Fotografía: FB EcoAlpispa

Fundó EcoAlpispa, donde además de elaborar los envoltorios para conservar los alimentos con la cera de sus abejas, produce bolsas de algodón ecológico porque su objetivo es combatir el plástico.

En EcoAlpispa, además, utiliza energía renovable y con este proyecto que “fomenta la protección de los polinizadores silvestres” ganó el Certamen Nacional de Jóvenes Emprendedores 2020.

CÍRCULO ECOSOSTENIBLE

Uno de los objetivos principales de Natalia al comenzar su proyecto era no “generar más residuos a la Tierra”, por eso la finca se alimenta de energía eólica.

En cuanto al regadío de su huerta de verduras, relata que en su localidad “hay un problema con el vertido de agua de las casas y no quería formar parte del problema” y, por eso, creó un sistema de depuración de aguas naturales a través del cual se riega su explotación, que después polinizan las abejas de la finca.

Es un círculo “natural” del ecosistema que se cierra gracias a proyectos como este que intentan que la naturaleza sea un medio de vida circular y sostenible, y que además “no genere residuos”.

LAS ABEJAS SON LA BASE DE TODO

El 70 por ciento de lo que come cualquier ser vivo, incluidos nosotros, depende de las abejas”, afirma rotundamente Natalia. Y añade que “estos seres vivos son la base de todo, si ellas no estuvieran las cosas serían muy diferentes”.

A modo de ejemplo explica que “para que las cabras coman hierba, tiene que haber una semilla, y por lo tanto una flor y un proceso de polinización, del cual se encargan las abejas y los polinizadores silvestres”.

Es el comienzo de ese círculo sostenible que proyectos como el suyo quieren lograr para evitar, entre otras cosas el cambio climático, que es uno de los “problemas” que la joven se encontró, porque “ahora mismo en Canarias debería estar todo verde gracias a la lluvia y no lo está porque no ha llovido nada”.

Fotografía: FB EcoAlpispa

Esto significa que las abejas no tienen mucho que polinizar porque lo que antes era un campo “lleno de flores” ahora es un terreno parcialmente “muerto” y, por ende, no pueden producir miel. Pero Natalia no se paraliza por nada y continúa “inventando” actividades y negocio.

Con esa actitud consigue de sus abejas mucho más y, además de producir los “ecoenvoltorios” y las bolsas de algodón ecológico, hace visitas guiadas a las colmenas y da charlas sobre la importancia de la apicultura, la conservación del medio ambiente y la biodiversidad.

Fotografía: FB EcoAlpispa

EL FUTURO DE EMPRENDER

“El futuro de los intentos”, como ella lo ha denominado, su futuro en definitiva, se basa en conseguir estabilizar la empresa porque “falta que la empresa se asiente bien y consiga una estabilidad económica dentro del sector primario, que es complicado”.

Otro de sus planes a medio-largo plazo es generar empleo, actualmente su padre y una joven en prácticas le ayudan a sacar el trabajo adelante, pero Natalia pretende “crear un equipo de trabajo que la ayude con todas las labores de la finca cuando sea posible”.

Información: Agencia de noticias EFE Agro

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