Hijos del Maíz

Soya y maíz: la dupla que está transformando el campo de Nayarit

Un modelo agrícola basado en la rotación de cultivos y la labranza de conservación está demostrando que es posible producir más, cuidar el suelo y fortalecer la economía rural.

06/04/2026 10:26 am
Clara Aceves

MÉXICO.- A veces, la innovación no llega con grandes máquinas, sino con decisiones inteligentes sobre cómo sembrar. En Nayarit, el campo está encontrando una nueva forma de crecer gracias a una combinación tan sencilla como poderosa: soya y maíz.

Desde el Campo Experimental de Santiago Ixcuintla, especialistas del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) están demostrando que sí se puede producir más… sin desgastar la tierra.

La clave está en algo que suena técnico, pero es bastante lógico: rotar cultivos bajo labranza de conservación. Es decir, sembrar soya de julio a diciembre y maíz de enero a junio, aprovechando todo el año agrícola sin “exprimir” el suelo.

¿Y por qué funciona tan bien? Porque la soya, al ser una leguminosa, aporta nitrógeno a la tierra, mientras que el maíz aprovecha esos nutrientes en el siguiente ciclo. Es como un trabajo en equipo donde ambos cultivos se benefician… y el suelo también.

Además, la labranza de conservación evita remover de más la tierra, lo que ayuda a mantener su estructura, su humedad y hasta la vida que existe en ella. En pocas palabras: se cuida el suelo mientras se produce.

Y los beneficios no se quedan solo en la parcela:

Económicos: Menos costos y mejores rendimientos.
Sociales: Trabajo constante durante todo el año, lo que ayuda a que más personas permanezcan en sus comunidades.
Productivos: Mayor eficiencia a mediano y largo plazo.
Ambientales: Suelos más sanos, menos erosión y una contribución real frente al cambio climático.

Lo más interesante es que Nayarit tiene todo para crecer aún más. Aunque cuenta con tierra fértil, agua y buen clima, hoy solo se aprovecha cerca del 80% del suelo bajo riego. Con este tipo de prácticas, el potencial es mucho mayor.

La experiencia en Santiago Ixcuintla nos deja una idea clara: el futuro del campo no está en producir más a cualquier costo, sino en hacerlo mejor, con inteligencia y respeto por la tierra.

Porque cuando la ciencia y el conocimiento del campo se encuentran, el resultado no solo es una buena cosecha… es un futuro más sostenible para todos.

  • Rotar para crecer: así la soya y el maíz impulsan el campo en Nayarit

  • Más producción, menos desgaste: el modelo agrícola que gana terreno en Nayarit

  • Del suelo al futuro: innovación agrícola florece con soya y maíz

Artículos relacionados

Back to top button