Veracruz apuesta por el frijol: semillas de calidad para fortalecer nuestra mesa
Productores veracruzanos, en coordinación con AGRICULTURA e INIFAP, impulsan la producción de semillas mejoradas para recuperar la autosuficiencia del frijol, un alimento clave en la identidad y nutrición de México.
MÉXICO.- El frijol no es solo un acompañamiento. Es historia, es identidad… y también estrategia.
En Veracruz, productores y autoridades decidieron mirar de frente a este grano milenario y apostar por su rescate. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA), a través de la Oficina de Representación de la Entidad Federativa (OREF), impulsa acciones concretas para fortalecer la producción de frijol en el estado.
Ciencia y campo trabajando juntos
En coordinación con el Campo Experimental de Cotaxtla del Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), se impulsa la producción de semillas mejoradas que ya fueron donadas a productores veracruzanos.
Entre las variedades destacan:
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Negro INIFAP
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Negro Veracruz
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Verdín
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Rincón Grande
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Rubí
Municipios como Tuxtilla, Coscomatepec, San Andrés Tuxtla y San Juan Evangelista ya cuentan con parcelas destinadas a la producción de estas semillas, ampliando la superficie sembrada y fortaleciendo la cadena productiva.
La idea es clara: producir semilla de alta calidad, lograr una excelente cosecha e integrar a más productores para reactivar la producción regional.
El “superalimento” mexicano
Y es que el frijol no necesita mucha presentación. Es económico, accesible y nutritivo. Aporta proteínas, fibra soluble, vitaminas del complejo B como el ácido fólico, minerales como el hierro y tiene bajo índice glucémico.
Contribuye a la salud cardiovascular y gastrointestinal, brinda energía y puede formar parte de la dieta de personas con diabetes si se consume de manera moderada.
Fortalecer su producción no solo impacta en el campo: impacta directamente en la mesa de millones de familias.
Porque cuando se habla de soberanía alimentaria, también se habla de ese plato de frijoles que acompaña generaciones.




