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Recolección de Hongos Comestibles Silvestres en la Sierra Nevada de Puebla: Alternativa de Diversificación Productiva y Desarrollo Territorial

A pesar del uso irracional de recursos en la Sierra Nevada (SN), los hongos comestibles silvestres (HCS) han persistido como algo de gran relevancia. Ello ha motivado a que los actores sociales desplieguen diversificación productiva que les permita mejorar sus condiciones y contribuir al desarrollo de sus territorios.

M.C. Jose Roberto Xochipa-Morante, Dra. Reyna Concepción Xochipa-Morante, Dr. José Luis Carmona-Silva, Dr. Huberth Vargas-Picado, Dr. Antonio Macías-López

Introducción

La globalización ha producido una serie de transformaciones y mutaciones económicas, sociales, culturales y ambientales en los espacios rurales de México que han orientado a hablar de una “nueva ruralidad” (Gaudin, 2019). Dichas transformaciones se caracterizan por las dinámicas de poder en torno a cómo se producen, reparten y distribuyen recursos locales en el territorio (Gómez-Vázquez et al., 2018). Los espacios rurales transitaron de ser proveedores de materias primas a entidades bioculturales estratégicas que propician procesos de transformación de diversa índole.

En este contexto, las zonas forestales del país como la Sierra Nevada (SN), que abarca parte de los estados de Puebla, México, Tlaxcala y Morelos, han sido objeto del uso irracional de sus recursos y sobreexplotación, provocando pérdida de biodiversidad en los ecosistemas, contaminación del suelo, mantos acuíferos y aire, así como marginación de los habitantes locales que dependen de los recursos forestales maderables y no maderables (Viveros-Assad et al., 2021). Pese a esto, los hongos comestibles silvestres (HCS) han persistido como un importante recurso en la SN. De acuerdo con Estrada-Martínez et al. (2012), en la SN se han identificado 65 especies que constituyen el 31.7% del total (205 especies que existen a nivel nacional).

Las especies de hongo en la SN cumple múltiples funciones tanto para los ecosistemas como para la sociedad. Ello ha motivado a que los actores sociales desplieguen alternativas de diversificación productivas que les permitan fortalecer sus ingresos, mitigar la pobreza, frenar el desempleo y la migración, incentivar la participación de sectores marginados en el mercado laboral como jóvenes, mujeres y personas adultas mayores, mejorar sus condiciones de y contribuir al desarrollo de sus territorios (Estrada-Martínez et al., 2009). En este sentido, destaca el importante papel que la recolección de HCS juega en la diversificación de las actividades productivas tradicionales.

A pesar de tal relevancia, existe una carencia de estudios referentes a la importancia que tiene la recolección de HCS en la entidad poblana. Este trabajo busca responder las siguientes preguntas de investigación: ¿Cuáles son las características del espacio rural y población que se dedica a la recolección de HCS en la Sierra Nevada de Puebla (SNP)?, ¿Cuáles son las actividades de diversificación productiva y desarrollo territorial que han emprendido los actores sociales de la SNP?, y ¿Qué impactos ha generado la recolección de HCS el territorio de la SNP?

Para tales preguntas se planteó como objetivo caracterizar el espacio rural de la SNP, los actores sociales que participan en la recolección de HCS, sus alternativas de diversificación productiva y desarrollo territorial, así como sus impactos en el ámbito social, económico, cultural y medio ambiente.

Antecedentes
Territorio y desarrollo territorial

Torres (2009) indica que el territorio es una entidad espacial apropiada y producida por procesos socioeconómicos, culturales y políticos que establecen los actores sociales. Rubio (2006) lo define como la unidad más visible del mundo rural, así como una amalgama de procesos, conflictos y hallazgos; también, es el núcleo central de la nueva ruralidad. Para Mançano (2009), este término incluye la multidimensionalidad, lo multiescalar, la soberanía y las relaciones de poder, tanto de cooperación y conflicto. Velásquez (2012) lo considera como una construcción social e histórica de un espacio geográfico, resultado de la especialización del poder y de las relaciones de conflicto que de ella se derivan. Se constituye a partir de la apropiación económica, ideológica y política (social) del espacio por los grupos sociales que dan una representación específica de sus intereses y su historia para garantizar su reproducción y permanencia en un espacio geográfico determinado.

El desarrollo territorial es una perspectiva o enfoque para orientar acciones y sugerir formas para analizar la actuación de los actores sociales, las políticas públicas y las instituciones a partir de una referencia territorial (Pérez et al., 2016; Schejtman y Berdegué, 2004).

Globalización, espacio rural y nueva ruralidad

La globalización ha modificado severamente la producción de agroalimentos y la organización territorial, repercutiendo en las dinámicas de reproducción socioeconómica de las familias. López (2009) señala que, en México, los principios de esta transformación se basaron en hacer compatible el modelo de desarrollo agrícola con la política neoliberal vigente orientada hacia la competitividad, las ventajas comparativas y la inserción del país en el proceso de internacionalización de la agricultura. Su aplicación aumentó los niveles de pobreza, marginación y migración, debido a que la implementación de políticas y ajustes estructurales no beneficiaron a los campesinos, quienes se sujetaron a las reglas del nuevo orden agrícola internacional, cuyos saldos son la reducción de empleos e ingresos, y la reestructuración de sus estrategias de supervivencia, y de sus territorios (Villa, 2008).

Los principales indicadores que definen el espacio rural pueden ser morfológicos (uso de suelo, disposición de hábitat y predominancia de paisaje natural), demográficos (baja densidad de población), económicos (poco flujo monetario, poca infraestructura y trabajo a tiempo parcial), accesibilidad (desigualdad social) y estilo de vida (cultural, identidad, relaciones con la sociedad y colectividad) (Larrubia, 1998).

La nueva ruralidad es un enfoque que emerge como una forma reciente de “mirar” y definir lo rural, partiendo de los cambios estructurales que sufren las sociedades rurales, originados y obligados por el modelo de desarrollo económico global (Ruiz y Delgado, 2008). Surge de las transformaciones del campo, donde la relación campo-ciudad es demasiado compleja, debido al intercambio desigual y la migración de la gente pobre del campo a las ciudades para conformar el ejército industrial de reserva. La vida rural, tradicionalmente asociada con la actividad agropecuaria, ahora es arropada por la pluriactividad y relaciones sociales que vinculan a las familias rurales con la actividad industrial y de servicios, haciendo una sociedad rural más diversificada (Romero, 2012).

El actor social es un sujeto organizado colectivamente con base en su propia conciencia de identidad, poseedor de valores, disponiendo de un número determinado de recursos que le facultan para actuar dentro de la sociedad con el fin de salvaguardar los intereses de sus individuos, así como de las personas a las que representa, para responder a necesidades (Touraine, 1984).

Los hongos comestibles silvestres son recursos forestales no maderables de gran relevancia socioeconómica, cultural y ambiental; crecen en temporada de lluvias, de junio a octubre, en territorios boscosos-montañosos (Pérez-Moreno et al., 2009). La Sierra Nevada, conformada por la Sierra Nevada de Puebla, la Sierra Nevada del Estado de México, la Sierra Nevada de Tlaxcala y la Sierra Nevada de Morelos es un importante espacio rural de producción, recolección, venta y consumo de HCS; tiene una relación directa con los actores sociales, su organización sociocultural, sus vínculos interinstitucionales y el medio ambiente (De Ávila et al., 1980; Arteaga y Moreno, 2006).

Metodología

La SN es una cadena montañosa que se extiende dentro de Puebla y el Estado de México, y forma parte de la fracción más occidental de Tlaxcala y una discreta porción territorial al noreste de Morelos, abarca 1,227 km2 de superficie. Sus coordenadas geográficas son: Latitud N: 18°54’39’‘a 19°33’00’’ y Longitud W: 98°31’11’‘a 98°48’1’’; tiene elevaciones de 2,200 a 5,500 msnm (Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal, 2019).

El presente trabajo es un estudio descriptivo en el cual se consultaron diferentes bases de datos como de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNART) y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) para obtener información del espacio rural de la SNP y datos sociodemográficos de la población de estudio. Se llevó a cabo una revisión de literatura y recorrido de campo en comunidades de San Mateo Ozolco, Xalitzintla, Yancuitlalpan con visita a actores clave, San Salvador El Verde para salidas de recolección y a Santa Rita Tlahuapan y San Lucas Atzala para arribar a puntos de venta de HCS. Se utilizó la técnica de observación directa que permitiera saber la situación actual de la recolección de HCS en la SN como alternativa de diversificación productiva y desarrollo territorial, haciendo énfasis a sus impactos en los distintos ámbitos.

Resultados y Análisis

Enseguida se muestran los resultados más relevantes estructurados en cuatro apartados.

1. Características del espacio rural: SNP

La SNP está conformada por 33 municipios. Cuenta con elevaciones de 2,300 a 3,600 msnm, que propician su gran riqueza de biodiversidad endémica. El tipo de vegetación principalmente es bosque de pino (64%), bosque de oyamel (12%), agricultura, pecuario y forestal (11%), pradera de alta montaña (6%) y otros (7%) (SEMARNAT, 2013). Su importancia radica en que cuenta con amplias zonas forestales, cubierta mayoritariamente de bosques templados ubicados de 3,000 a 3,600 msnm, condiciones que propician el cultivo de HCS (Jiménez, 2004). Las principales comunidades productoras y recolectoras son Xalitzintla, Yancuitlalpan, Ozolco, Atzala, Tlahuapan y San Salvador El Verde (Figura 1).

2. Características de la población

Las estadísticas proporcionadas por el INEGI (2021) revelan lo siguiente:

  • Xalitzintla contaba con 2,030 personas, mientras que Yancuitlalpan tenía 2,932. Ambas son comunidades pertenecientes al municipio de San Nicolás de los Ranchos, con una añeja tradición migratoria, y con porcentajes de hombres y mujeres muy cercanos al 50 por ciento, al igual que en las demás poblaciones aquí mencionadas.
  • Ozolco contaba con 890 habitantes y Atzala, con 2,558 habitantes. Ambos pertenecen al municipio de San Andrés Calpan y son comunidades rurales migrantes.
  • Tlahuapan tenía 41,547 habitantes. Destaca San Rafael Ixtapalucan como recolector de HCS, aunque el resto también realiza esta actividad. San Salvador El Verde tenía 34,880 habitantes. En Tlahuapan y El Verde, Estrada-Martínez et al. (2012) encontraron que viviendas de estrato bajo cuentan con al menos una persona recolectora de HCS, que representa 81%; en el estrato medio halló un 61% y en el alto 33%. La mayor proporción de HCS colectados son para venta, lo que representa una fuente importante de ingresos.

Las principales actividades económicas de las comunidades son las agropecuarias. Entre los cultivos se destacan el maíz, frijol y en algunos casos árboles frutales. También llegan a criar aves de corral y puercos.

3. La recolección de HCS como alternativa de diversificación productiva y desarrollo territorial

Como se mencionó previamente, en la SNP, las familias se dedican principalmente a las actividades agropecuarias, las cuales se caracterizan por ser de tipo extensivo, con una tecnología tradicional; la mayoría se practican bajo condiciones de temporal (85%). Por tanto, deben esperar a la cosecha para poder obtener ingresos. En temporadas de lluvia, los habitantes locales recolectan y comercializan HCS como estrategia de reproducción social, que les permite diversificar las actividades productivas tradicionales y con ello tener una fuente de ingreso alterna para subsistir.

Para Orozco y López (2008), y Silvetti y Cáceres (1998), las estrategias de reproducción constituyen un amplio conjunto de acciones realizadas por los actores sociales para mantener o mejorar su posición social, y/o para maximizar su acceso a beneficios materiales o simbólicos. La pluriactividad es definida por Romero (2012) como la diversificación de actividades desarrolladas en la unidad productiva (UP), en la que los campesinos emprenden actividades agrícolas y no agrícolas (como agroindustria y servicios), que pueden ser realizadas en el interior o fuera de la UP, o bien dentro o fuera de la comunidad donde radica el productor. La diversificación de actividades les permite recibir diferentes tipos de remuneración (rendimientos monetarios, rentas en especie y transferencias) (Fuller, 1990).

Por lo tanto, la recolección de HCS es una alternativa de diversificación productiva y eje estratégico para el desarrollo territorial que genera importantes beneficios en la SNP.

4. Impactos de la recolección de hongos comestibles silvestres en la Sierra Nevada de Puebla
Impactos sociales

Actores locales. La recolección de HCS en la SNP permite el involucramiento de diversos actores sociales. La pluriactividad asociada a los HCS, además de fomentar organización y trabajo comunitario, permite el arraigo de los habitantes con su territorio. Ello contribuye a frenar la migración y fomenta la división del trabajo de varios sectores de la población, principalmente aquellos que pertenecen a estratos económicos bajos y medios (Viveros-Assad et al., 2021).

Las mujeres en el territorio de la SNP, esencialmente madres cabeza de familia, juegan un papel preponderante en la mayoría de las actividades asociadas a los HCS, ya sea como productoras, minoristas, transformadoras (preparadoras de alimentos), vendedoras de excedentes y consumidoras. Aproximadamente, 80 por ciento de quienes recolectan y comercializan HCS son mujeres, de las cuales 60 por ciento son solteras y jefas de familia (Figura 2A).

También, se registra la participación de varones adultos de 40 a 60 años, personas jóvenes (20-39 años) e infantes. Las personas jóvenes en el territorio de la SNP desempeñan un papel protagónico en la recolección y venta de HCS. Tal es el caso de Milli, emprendimiento impulsado por jóvenes de San Mateo Ozolco que, en temporada de HCS, recorren varios kilómetros dentro de las zonas boscosas del volcán Popocatépetl para identificar y recolectar HCS locales como “mazayel”, “cornetas”, “totopicles”, “paraguas”, “ahuevados”, “juan diegos”, “escobetas”, “mazorca” y “jolete o xoletes”; con ellos pueden elaborar diversos platillos como la sopa de acuxalnanacatl (hongo del árbol de ocote) (Téllez, P.L., comunicación personal, 2022) (Figura 2B).

Generación de empleos. Para los actores locales, los HCS representan una forma de trabajo anual en la temporada de lluvias (junio-octubre) que contribuye a la capacidad de generación, transferencia y apropiación de conocimiento, aprovechando recursos naturales y humanos para la generación de fuentes de empleo y con ello mejorar su calidad de vida (Viveros-Assad et al., 2021).

Contribución a la seguridad alimentaria y nutricional. La seguridad alimentaria y nutricial se logra cuando todas las personas tienen en todo momento acceso físico y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos, para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias en cuanto a los alimentos, a fin de llevar una vida sana y activa sin que ello signifique un deterioro del ecosistema (FAO, 2006). Los HCS en el territorio de la SNP constituyen un alimento funcional con propiedades nutricionales y medicinales que fortalecen la salud de los consumidores, contribuyendo a la seguridad alimentaria en momentos de crisis (Martínez-Carrera et al., 2016).

Dichas propiedades nutricionales y funcionales son únicas y diferentes, y sobresalen de las aportadas por otros alimentos comúnmente consumidos, debido a que los hongos forman un reino de la naturaleza independiente de las plantas y animales (Chang y Miles, 2004). Por ello, es ampliamente recomendable que los HCS se integren a la canasta básica alimentaria, como una fuente proteica para la población alimentariamente vulnerable. Hay que recordar que en México existen amplios sectores de la población con una alta prevalencia de enfermedades como el sobrepeso u obesidad (57% de la población), la diabetes (10% de la población mayor de 20 años), la hipertensión (una de cada tres personas mayores de edad) y otras (INEGI et al., 2018). Los HCS podrán sustituir de manera importante a aquellos alimentos convencionales no saludables de la canasta básica alimentaria, que ocasionan efectos adversos en la salud por su consumo excesivo o por largos períodos, tales como la manteca de cerdo, carne de cerdo y el azúcar, por mencionar algunos.

Impactos culturales

Preservación de la cultura alimentaria. Los HCS han sido aprovechados históricamente por los habitantes del territorio de la SNP en su cultura alimentaria y como un recurso estratégico de subsistencia.
Conservación de saberes y prácticas tradicionales. La producción y recolección de HCS es una actividad profundamente arraigada en la cultura de comunidades campesinas establecidas en las zonas boscosas de la SNP desde tiempos milenarios, que involucra a la familia como unidad de producción, la cual ha generado, reelaborado y transmitido los conocimientos tradicionales de una generación a otra (Charnley et al., 2007). Por ejemplo, en San Salvador El Verde, la recolección de HCS está ligada muy estrechamente al conocimiento micológico tradicional que poseen los habitantes locales; las mujeres y adultos son quienes lo transmiten al núcleo familiar (Lara et al., 2013) (Figura 3A). Esto permite que las nuevas generaciones (jóvenes e infantes) conozcan no solo las características morfológicas de los HCS, sino también el entorno, los lugares y parajes boscosos (Franco et al., 2012).

Conservación de usos y costumbres. De acuerdo con Ruan-Soto (2007), desde la prehistoria se han identificado evidencias donde se observa la estrecha relación que había entre los hongos y culturas prehispánicas. Así, por ejemplo, se han encontrado figuras de piedra representando a los hongos, así como artefactos de barro, códices y crónicas de conquistadores que narran los usos y costumbres que las sociedades prehispánicas les atribuían. Esta estrecha relación se estableció principalmente por los conocidos “hongos alucinógenos”, que eran usados ampliamente en rituales curativo-adivinatorios.

En la SNP, particularmente en Xalitzintla y Yancuitlalpan, las comunidades más cercanas al volcán Popocatépetl, los pobladores tienen la tradición de ofrecer productos locales como hongos, maíz, pulque, entre otros, en ofrenda al volcán para pedir su protección y buenas cosechas (Hernández, D.P., comunicación personal, 2022).

Impactos económicos

Generación de ingresos. Para los actores locales, los HCS representan una forma de trabajo anual y de ingresos periódicos en la temporada de lluvias (de junio a octubre) (Viveros-Assad et al., 2021). En un estudio realizado por Viveros-Assad et al. (2021) sobre los precios de venta de HCS en Santa Rita Tlahuapan y San Salvador el Verde, se encontraron precios que van de $70 a $420/kg, los cuales dependen de la especie, abundancia, fecha, vendedora (mercado) y presentación. Por ejemplo, especies como Laccaria bicolor, Laccaria laccata y Ramaria spp. cuestan entre $70 y $100/kg; mientras que Amanita caesarea, Boletus edulis y Morchella spp. llegan a valer de $250 a $420/kg (Figura 3B).

En el estudio realizado por Mayett y Martínez-Carrera (2010), se encontraron precios promedio en algunas especies: Pleurotus ostreatus (setas) $80/kg, Agaricus bisporus (champiñones) $75-$90/kg, Ustilago maydis (huitlacoche) $100 y shiitake $220/kg.

En el caso puntual de la cooperativa Milli de Ozolco, en 2022, el producto se vendía entre $150 y $250/kilo (dependiendo la especie), o bien se le agregan valor a través de la preparación de platillos a base de hongos como pipianes, moles, sopas y quesadillas, que son ampliamente aceptados por turistas nacionales y extranjeros (Téllez, P.L., comunicación personal, 2022). Cabe resaltar que la venta promedio diaria era de 5 a 10 kg/vendedora, lo que significa una importante fuente de ingresos que sustenta a las familias de estos territorios.
Alternativa de biocomercio sostenible. Los HCS se distinguen por su rentabilidad económica-financiera y demanda en diversos mercados. Mayett y Martínez-Carrera (2010) demuestran una gran diversidad de mercados, que van desde el ámbito regional y nacional (tianguis, mercados saludables, gourmet, veganos y supermercados), así como internacional (turismo, restaurantes y hoteles). En la SNP, se han identificado mercados regionales ubicados en San Martín Texmelucan, Huejotzingo, Cholula y Puebla en el estado de Puebla; también en Nexapa, Chalco, Amecameca, Tlalmanalco y Ozumba en el Estado de México (Viveros-Assad et al., 2021).

Estrada-Martínez et al. (2012) realizaron un estudio de mercado por estrato, encontrando que la población de estrato alto compra HCS más de una vez por semana. El estrato medio adquiere HCS más de tres veces al mes y el estrato bajo compra HCS más de una vez al mes. Lo anterior evidencia que la adquisición de HCS es habitual en los integrantes de diferentes estratos socioeconómicos de la SNP, aun cuando su precio es relativamente alto comparado con otros alimentos, inclusive de igual o mayor precio que la carne.

Para impulsar el biocomercio sostenible de HCS, es importante fomentar la compra directa con los recolectores de los territorios donde nacen, ya que, si el intermediarismo se fortalece, los consumidores de nivel socioeconómico bajo dejarían de comprar para no perjudicar su economía familiar, es decir, un precio mayor o un incremento no les será posible pagarlos.

Aun cuando el consumo de HCS se ha incrementado, resulta fundamental asegurar que todos los niveles socioeconómicos tengan acceso a un mayor consumo de HCS como un alimento con cualidades nutricionales y funcionales únicas y distintas a la de los animales y vegetales.

Es importante mencionar que uno de los retos más fuertes que enfrenta el mercado de HCS es la baja demanda, resultado de la muy poca cultura de consumo. Lo anterior podría deberse a que las y los consumidores desconocen su valor funcional y nutricional, provocando poca motivación para adquirirlos; incluso, surge la desconfianza de que algunas especies puedan ser riesgosas, al punto de provocar la muerte por intoxicación ; esto los pone en desventaja en el mercado a diferencia de otros alimentos, a los cuales la información científica les han dado mayor difusión y para los que no existe prejuicio alguno, como es el caso del nopal, amaranto, chía, soja o trigo, por mencionar algunos productos alimenticios que están incluidos dentro de los alimentos del futuro. Por ello, es oportuno que dentro de proyectos, programas y políticas públicas se incluya una estrategia de producción, recolección y comercialización, que incorpore un componente orientado al desarrollo de la cultura del consumo de HCS, lo cual, en la medida que se desarrolle, permitiría gradualmente fomentar mayor producción; así, el mercado de HCS podrá ampliarse .

Micoturismo. Los HCS representan una oportunidad para la diversificación productiva local a partir del impulso del turismo rural orientado al micoturismo, el cual se basa en el conocimiento, identificación, recolección y degustación de HCS en los territorios donde se originan, que se encuentran principalmente en zonas altas y boscosas (Vázquez et al., 2019).

El micoturismo se encuentra en una fase de germinación en la SNP, puesto que se ha impulsado como una actividad entre la naturaleza y la gastronomía para reactivar la economía local.

Por primera vez, en San Mateo Ozolco, habitantes locales, principalmente personas jóvenes, han impulsado el recorrido turístico “El Camino de Hongos Silvestres”, el cual consta de tres componentes: 1) desplazamiento del turista al hábitat natural de producción (territorio boscoso-montañoso); 2) recolección de diversas especies comestibles como los sholeme, masayeli, totoltenanacatl, cuecuesh, neshtamallatzallatl y ocoshalnanacatl, todos de denominación náhuatl, por ser el idioma originario de esta población indígena; y 3) degustación y comercialización gastronómica de una variedad de platillos como guisados, moles y caldos donde el ingrediente principal son los HCS (Hernández, E, comunicación personal, 2022).

En el resto de los territorios de estudio no existe ninguna oferta turística de este tipo, por ello, es necesario impulsar nuevos esquemas de ofertas turísticas (como ferias, festivales, rutas o tours) encaminados a fortalecer los territorios y a su vez involucrar a la mayoría de los actores locales insertos dentro de dicha actividad para la generación de un anclaje territorial.

Beneficios ambientales

Los HCS tienen impactos significativos en el ambiente, ya que son desintegradores de materia orgánica, ayudando a restablecer el suelo y las relaciones que tienen con otros organismos como planta-hongo (micorrizas) o animal-hongo (parasitarias) (Guzmán, 1995).

Actualmente, para cultivarlos, se están implementando estrategias de aprovechamiento de desechos orgánicos no comestibles que involucran prácticas de buen manejo ambiental y social. Por ejemplo, las industrias agroalimentarias utilizan sus subproductos que generan como sustrato orgánico para producción de HCS. Esta práctica contribuye a disminuir los contaminantes que se descargan a las aguas superficiales y a los suelos, con posibles efectos adversos, también sobre las aguas subterráneas. Esto representa una medida efectiva para fortalecer la producción de alimentos de manera sostenible y las prácticas bajas en emisiones, que son recomendadas como eje estratégico del “Plan de Acción en Cambio Climático” fijado por la Ley de Cambio Climático del Estado de Puebla (Gobierno del Estado de Puebla, 2013). También contribuye con las metas del objetivo 12 sobre producción y consumo responsable de la agenda 2030 de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) fijada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Conclusiones

La recolección de hongos comestibles silvestres constituye una alternativa de diversificación productiva y un eje estratégico para el desarrollo territorial que genera importantes beneficios en la Sierra Nevada de Puebla. La presente revisión teórica-conceptual y de literatura, así como el trabajo de campo, permitieron identificar las características del espacio rural de la Sierra Nevada de Puebla y de la población que se dedica a la recolección de HCS. También, permitió valorar el uso actual y potencial de la recolección de HCS como una opción viable de diversificación productiva y desarrollo territorial, así como sus múltiples impactos en el territorio desde diferentes ámbitos: social (participación de actores locales, tales como mujeres, jóvenes, personas adultas mayores, varones e infantes, generación de empleos que contribuyen a retener el capital social en el lugar de origen, evitando la migración, y aporte a la seguridad alimentaria), cultural (preservación de la cultura alimentaria, conservación de saberes, prácticas tradiciones, usos y costumbres), económico (generación de ingresos, alternativa de biocomercio sostenible y micoturismo) y medio ambiente.

Dentro de las limitaciones encontradas del estudio se puede mencionar el gran tamaño de población y el vasto territorio de investigación, también la poca información referente a la recolección de HCS en la SN de Puebla. Es aquí donde se puede apreciar la importancia de este tipo de investigaciones que permiten tener un primer diagnóstico acerca de las características de la zona y su población, así como describir una actividad productiva y su influencia en distintos aspectos.

Sin embargo, se recomienda seguir haciendo investigaciones más profundas en cada una de las comunidades mencionadas en este trabajo para obtener mayor cantidad de datos, seguir reportando información referente a este tema y de esta manera buscar la atención del gobierno municipal para que apoye el micoturismo local y del estatal para la promoción e implementación de programas para el fortalecimiento de la recolección de HCS y su posible propagación para la conservación.

Referencias

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Este artículo fue previamente publicado en en volumen 4 del número 59 de la Revista Ciencia, Tecnología y Sociedad (2024), y su actual publiación pretende divulgar su cintenido a un público más amplio por la pertinencia del tema en esta temporada y su relación con los saberes locales y las dinámicas del territorio.

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