Buen Café

Del cafetal oaxaqueño a la taza alemana: la historia de Marta Patricia y el café que cruza fronteras

Prácticas agroecológicas, certificación orgánica y comercialización directa llevaron a Marta Patricia Cruz Fernández, productora zapoteca de Pluma Hidalgo, a colocar su café en Alemania. Este 14 y 15 de agosto, participará en la Convención del Café Oaxaqueño 2026, donde se reunirán microlotes de alta especialidad y compradores nacionales e internacionales.

14/08/2026 10:32 am
Clara Aceves

El café oaxaqueño tiene aroma a historia, a territorio y a resistencia. Y también tiene nombre: Marta Patricia Cruz Fernández, productora zapoteca de Pluma Hidalgo que logró llevar su café hasta Alemania gracias a prácticas agroecológicas, certificación orgánica y canales de comercialización directa que ponen en el centro a quienes cultivan la tierra.

Con el acompañamiento de AGRICULTURA, Sefader y el programa Sembrando Vida, Marta Patricia obtuvo el financiamiento necesario para certificar su marca Café Noctámbula como orgánica. Ese paso abrió la puerta a compradores internacionales y le permitió conocer de primera mano los estándares que exige el mercado europeo: calidad, volúmenes, análisis de suelo y trazabilidad.

Hoy, trabaja junto al comprador mexicano Osvaldo Reyes, de la cafetería Joco, para planear las cosechas 2026–2027 y enviar nuevos lotes a Alemania. Su historia es una muestra de cómo el café oaxaqueño puede cruzar fronteras sin perder identidad.

Producir cuidando el territorio

Para Marta Patricia, producir café también significa proteger el entorno. En Pluma Hidalgo, el cultivo se desarrolla bajo sombra, una práctica que conserva la vegetación, protege el agua y mantiene la salud del suelo. La región es vulnerable a huracanes, por lo que fortalecer la conservación es clave para sostener la producción y la vida comunitaria.

“Producir conservando es algo muy importante para nosotros”, explica. Su compromiso con la agroecología se refleja en cada lote que cosecha.

Café oaxaqueño con destino internacional

La experiencia de Marta Patricia forma parte de una estrategia para reducir intermediarios y abrir canales de comercialización directa que permitan precios más justos para las y los cafeticultores. Y justo en ese contexto llega la Convención del Café Oaxaqueño 2026, que se realizará el 14 y 15 de agosto en la Plaza de la Danza, en la ciudad de Oaxaca.

Este encuentro reunirá cafés de alta especialidad con precios que van de 400 a 1,500 pesos por kilogramo, además de:

  • Subastas
  • Catas
  • Conferencias
  • Mesas de negocio
  • Actividades culturales

Para esta edición se recibieron más de 700 muestras de siete regiones cafetaleras; 44 microlotes fueron seleccionados con puntuaciones de 85 a 89.3 puntos.

Una taza que conecta al campo con nuevos mercados

México cuenta con 509 mil productoras y productores de café, quienes cultivan más de 600 mil hectáreas, principalmente de arábigo. El cultivo tiene una dimensión social profunda: 56% de quienes producen café tienen origen indígena.

En Oaxaca, el café es identidad, tradición y sustento. Cultivado bajo sombra, conserva bosques y selvas y protege los servicios ambientales que sostienen la vida.

Detrás de una taza de café oaxaqueño hay trabajo, conocimiento, conservación y orgullo. Que llegue de Pluma Hidalgo a Alemania demuestra que, cuando la calidad se acompaña de prácticas agroecológicas y mejores canales de comercialización, el valor del campo mexicano puede cruzar fronteras sin dejar atrás a quienes lo hacen posible.

  • Del cafetal oaxaqueño a Alemania: la historia de Café Noctámbula y su productora zapoteca

  • Café oaxaqueño cruza fronteras: prácticas agroecológicas y comercio directo abren mercados internacionales

  • Productora de Pluma Hidalgo lleva su café a Alemania y participará en la Convención del Café Oaxaqueño 2026

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