Zacatlán celebra su sabor más entrañable: el Pan con Queso ya es patrimonio con reconocimiento constitucional
El Pan de Zacatlán recibe denominación constitucional y se crea el Comité del Pan con Queso para preservar esta tradición que da identidad, memoria y sustento a la Sierra Norte.
PUEBLA.- Hay aromas que cuentan historias. En Zacatlán, el del pan recién horneado con queso es uno de ellos.
Este 16 de febrero, el tradicional Pan de Zacatlán, conocido cariñosamente como el Pan con Queso, recibió el reconocimiento constitucional y jurídico que lo consolida como Patrimonio Cultural Intangible del Estado de Puebla. Un acto que no solo honra una receta, sino a las manos que la han mantenido viva por generaciones.
El gobernador Alejandro Armenta encabezó la ceremonia y expresó su orgullo por el talento de las panaderas y panaderos que, con dedicación diaria, han convertido este pan en símbolo de identidad y sustento para muchas familias de la Sierra Norte.
Porque detrás de cada pieza hay algo más que harina y queso: hay memoria, tradición y comunidad.

La presidenta municipal de Zacatlán, Beatriz Sánchez, destacó que este pan representa uno de los emblemas más entrañables de la región. “Es el sabor de nuestra tierra”, coincidieron asistentes, al recordar que esta tradición se remonta a generaciones que aprendieron el oficio en casa, entre hornos de leña y recetas heredadas.
Como parte del reconocimiento, se anunció la creación del Comité del Pan con Queso, orgullo de Zacatlán, que tendrá la tarea de coordinar acciones para preservar y promover esta tradición. El custodio de identidad, Lorenzo Díaz Cortés, explicó que se establecieron cinco líneas de actividad que deberán desarrollarse en menos de dos años para fortalecer la declaratoria.
El momento también fue de emoción para el gremio. Leonel Mora Pérez, panadero, agradeció el respaldo y destacó que este reconocimiento dignifica el trabajo artesanal. Areli Herrera, testigo del acto, resumió el sentir colectivo: “Hoy es un día especial”.
Y lo es. Porque cuando una comunidad reconoce lo que la hace única, fortalece su presente y asegura su futuro.
En Zacatlán, el pan no solo se comparte: se honra.




