Teziutlán se llena de sabor con la Temporada de Chilposo
Del 15 de enero al 12 de febrero, el Pueblo Mágico de Teziutlán celebra uno de sus platillos más representativos: el chilposo, una experiencia gastronómica que promete atraer visitantes, tradición y movimiento económico para la región.
PUEBLA.— Cuando el frío de la sierra se combina con los sabores de casa, nacen platillos que reconfortan el cuerpo y el corazón. Así es el chilposo, uno de los guisos más emblemáticos de la Sierra Nororiental, que será el protagonista de la “Temporada de Chilposo” en el Pueblo Mágico de Teziutlán, del 15 de enero al 12 de febrero.
Con el objetivo de seguir posicionando la gastronomía tradicional poblana a nivel nacional e internacional, como lo ha instruido el gobernador Alejandro Armenta, la Secretaría de Desarrollo Turístico presentó esta temporada que espera recibir alrededor de 2 mil visitantes y generar una derrama económica estimada en 3 millones de pesos.
Durante estas semanas, el chilposo podrá disfrutarse en manos de cocineras tradicionales y en una veintena de restaurantes de la región. Su precio va de 150 a 250 pesos, dependiendo de los ingredientes y el sazón de cada cocina. El platillo se prepara con chiles secos, carne de pollo, res, cerdo o borrego, y se acompaña con verduras de temporada como chilacayota, elote, hongos silvestres y chayote.
En representación de la secretaria de Desarrollo Turístico, Carla López-Malo Villalón, la directora de Productos Turísticos, Mayra Ivet Sotero Juárez, invitó a poblanas y poblanos a visitar Teziutlán y dejarse sorprender por su riqueza gastronómica, cultural e histórica.
Por su parte, Aida Shardey González Romero, coordinadora del Comité Ciudadano del Pueblo Mágico de Teziutlán, destacó que el chilposo es un platillo familiar, no picoso, en el que cada cocinera y chef aporta su toque personal, lo que convierte cada degustación en una experiencia distinta.
Además del buen comer, Teziutlán ofrece atractivos como su Centro Histórico, el Museo del Ferrocarril, la Catedral, el Palacio Municipal, así como bosques de bambú, cascadas y ríos, todo a dos horas con quince minutos de la ciudad de Puebla.
Una escapada perfecta para saborear la tradición, disfrutar la naturaleza y reconectar con los sabores que cuentan historias.




