Puebla obtiene primer lugar nacional en Innovación Agroalimentaria 2025 con el proyecto TONATIUH
Ciencia, energía solar y agroecología se unen en una propuesta desarrollada en Puebla que apuesta por el campo, la soberanía alimentaria y las economías locales.
PUEBLA, Pue.- Puebla vuelve a colocarse en el mapa de la innovación nacional, ahora desde el campo y con mirada sustentable. El estado obtuvo el primer lugar en el Encuentro de Innovación Agroalimentaria 2025 gracias al proyecto TONATIUH: Módulo de Agroecología Fotovoltaica y Biofertilizantes, una iniciativa que combina energía solar, producción agroecológica y trabajo comunitario.
El reconocimiento fue otorgado por las secretarías federales de Agricultura y Desarrollo Rural, Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, y Educación Pública, tras evaluar más de 600 proyectos de todo el país. La ceremonia se llevó a cabo en el Salón Iberoamericano de la SEP, en la Ciudad de México.
Desarrollado por el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), en colaboración con colectivos comunitarios y la Agencia de Energía del Estado de Puebla, el proyecto TONATIUH está pensado para atender las necesidades reales de pequeñas y pequeños productores campesinos, con un enfoque claro en la soberanía alimentaria, la reducción de costos de producción y el fortalecimiento de las economías locales.
Uno de los grandes aciertos de esta propuesta es la integración de sistemas agrovoltaicos, que permiten aprovechar la energía solar sin sacrificar el uso agrícola del suelo. En este esfuerzo, la Agencia de Energía del Estado de Puebla ha jugado un papel clave, al impulsar soluciones que combinan tecnificación del campo y energías limpias.

Como parte de este trabajo conjunto, el INAOE y la Agencia firmaron un convenio de colaboración y actualmente se desarrolla un proyecto en el municipio de Tianguismanalco, donde se instalarán 200 módulos fotovoltaicos en una estructura vertical innovadora diseñada por el Instituto, con el objetivo de mejorar la productividad agrícola de la región.
Este primer lugar nacional no sólo reconoce la calidad técnica del proyecto, sino también su impacto social, al demostrar que la ciencia, la energía renovable y la organización comunitaria pueden ir de la mano para construir un campo más fuerte, justo y sustentable.
Con este logro, Puebla se consolida como un referente nacional en innovación agroalimentaria, reafirmando su compromiso con el desarrollo sustentable y la transición energética en beneficio del campo poblano.




