Grupo Minsa niega influir en precios del maíz
La compañía, una de las principales fabricantes de harina de maíz en México, negó categóricamente las acusaciones de agricultores que la responsabilizan por el desplome reciente en las cotizaciones
MÉXICO.- En medio de las protestas y bloqueos encabezados por productores de maíz en diversas regiones del país, el Grupo Minsa afirmó que su participación en el mercado es insuficiente para influir en los precios del grano. La compañía, una de las principales fabricantes de harina de maíz en México, negó categóricamente las acusaciones de agricultores que la responsabilizan por el desplome reciente en las cotizaciones.
En un comunicado dirigido a sus inversionistas, la empresa —encabezada por Altagracia Gómez Sierra, presidenta del Consejo Asesor Empresarial y figura clave en la interlocución entre el sector privado y el gobierno federal— sostuvo que adquiere apenas el 1% del maíz consumido en el país, por lo que carece de la capacidad para definir precios o incidir en su determinación.
Minsa detalló que en los últimos seis años ha comprado alrededor de cuatro millones de toneladas de maíz blanco mexicano, mientras que sus importaciones ascienden únicamente a 69 mil 815 toneladas. “Pagamos precios competitivos a nuestros proveedores y priorizamos el grano local sobre el de exportación”, aseguró la compañía, al reconocer que los productores enfrentan una crisis derivada de la caída de los precios internacionales y el fortalecimiento del tipo de cambio.
El posicionamiento de la empresa ocurre mientras campesinos exigen un precio de garantía y mayores apoyos para cubrir el total de sus costos de producción, además de un margen de utilidad. A pesar de sus demandas, el gobierno federal únicamente ofrece cubrir el 50% de los costos, lo que ha detonado bloqueos carreteros y movilizaciones en distintos estados.
La compañía subrayó que mantiene acuerdos directos de comercialización con agricultores de Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Sinaloa y Campeche, y confió en que el diálogo entre todos los actores de la cadena permitirá construir una solución de largo plazo a la problemática actual.
En cuanto a su estructura de costos, Minsa explicó que el precio de la harina representa solamente el 35% del valor final de la tortilla, mientras que el resto corresponde a mano de obra, transporte y otros insumos fuera de su control. La firma obtiene el 51% de sus ingresos de la industria de masa y tortilla, el 34% del sector de tostadas y botanas, y el resto de abarrotes y exportaciones.
EL APUNTE
El mercado de harina de maíz en México continúa dominado por un duopolio conformado por Minsa y Gruma (Maseca), que concentran cerca del 90% de la producción. Estudios microeconómicos señalan que esta concentración profundiza desigualdades en la cadena de valor, al dejar a pequeños productores en desventaja frente a intermediarios y grandes compradores.




