México dejará de importar leche en polvo de EEUU y proyecta planta nacional para garantizar autosuficiencia
La medida busca fortalecer la producción lechera nacional y reactivar plantas en estados estratégicos como Campeche, Michoacán y Baja California Sur

MÉXICO.— Como parte de la estrategia federal para alcanzar la autosuficiencia alimentaria, el Gobierno de México detuvo la importación de leche en polvo desde California, Estados Unidos, y proyecta la creación de una planta productora nacional para cubrir la demanda interna, anunció Leonel Cota Montaño, subsecretario de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER).
Durante años, México adquiría anualmente 50,000 toneladas de leche en polvo al mercado estadounidense, a un costo promedio de 80 pesos por kilo. Tan solo en 2024, el país importó alrededor de 1,070 millones de dólares en este producto, siendo Estados Unidos el origen del 99% de dichas compras, según datos del Observatorio de Complejidad Económica (OEC).
Adiós a las importaciones, hola a la producción nacional
“Dejaremos de importar leche en polvo, definitivamente. El gobierno ya no está comprando a California. Estamos planeando tener nuestra propia planta productora”, afirmó Cota Montaño.
La transición ya inició con la adquisición directa de leche fresca a productores de Jalisco, Chihuahua y Michoacán, bajo el programa Leche para el Bienestar (antes Liconsa). Diariamente, se compran 800,000 litros en Jalisco y 600,000 en Chihuahua, con una inversión conjunta de más de 16 millones de pesos diarios.
Además, se rehabilita la planta pasteurizadora de Campeche, cerrada desde su privatización en 1996, que tendrá una capacidad diaria de 100,000 litros y abastecerá a Campeche, Yucatán, Quintana Roo y Tabasco. En Michoacán, se instalará una planta para producir leche en polvo, y en Baja California Sur se acordó una producción mensual de 700,000 litros de leche fresca con una empresa local.
Objetivo 2030: 15 mil millones de litros al año
Actualmente, México produce cerca de 13,000 millones de litros de leche al año, y el objetivo es aumentar a 15,000 millones para 2030. Para ello, el gobierno impulsa el crédito Cosechando Soberanía, que capitaliza a productores y fortalece los hatos ganaderos.
Pese a que el precio de garantía fijado por el gobierno es de 11.50 pesos por litro, ninguna empresa lo ha pagado todavía, aunque algunas ya se están acercando.
El programa Leche para el Bienestar beneficia hoy a 7 millones de personas, y se proyecta aumentar la cobertura a 10 millones antes del fin del sexenio, con un precio accesible de 7.50 pesos por litro.




