El cempasúchil: tradición, creatividad y valor agregado desde Xochimilco y Tláhuac
Cada otoño, el cempasúchil ilumina México con su color naranja. En la Ciudad de México, Xochimilco y Tláhuac concentran la producción de esta flor, donde 700 agricultoras y agricultores generan más de 1,500 empleos directos. Productores como Don Mauro Sánchez, de Viveros Ecoflor, impulsan su transformación en productos gourmet como galletas y mousse, demostrando que la flor de veinte pétalos también puede llegar a la mesa con nuevos sabores.
28/10/2026 9:21 am
MÉXICO.- Cada otoño, el cempasúchil vuelve a pintar de naranja los campos, mercados y ofrendas de México. Sus pétalos guían a las almas en la Noche de Muertos, pero también pueden transformarse en sopas, tés, jabones, velas aromáticas y hasta en repostería gourmet.
En la Ciudad de México, esta flor tiene un corazón productivo muy claro: Tláhuac y Xochimilco, donde se concentra la mayor parte de la siembra. Xochimilco aporta 80% de la superficie dedicada al cultivo, una actividad en la que participan 700 agricultoras y agricultores, según datos de AGRICULTURA. El cultivo genera más de 1,500 empleos directos y 2,000 indirectos, reflejo de su importancia económica para las comunidades rurales de la capital.
La flor gourmet que despierta la creatividad
En San Gregorio Atlapulco, Xochimilco, Don Mauro Sánchez, fundador de Viveros Ecoflor, ha apostado por diversificar el uso del cempasúchil. Desde 1998 trabaja con agricultura orgánica y, con el tiempo, ha ampliado su producción hacia flores gourmet destinadas a restaurantes y hoteles.
Su colaboración con la chef y repostera Araceli Ramírez ha abierto nuevas posibilidades culinarias. Después de experimentar con los pétalos, la chef creó:
- Galletas de cempasúchil, elaboradas con pétalos secos durante cuatro días.
- Mousse de cempasúchil, preparado con merengue italiano, crema batida, pétalos frescos y mermelada de la flor.
Araceli subraya que no cualquier cempasúchil es apto para consumo: es indispensable conocer su origen y asegurarse de que se haya cultivado bajo prácticas adecuadas. Por ello utiliza las flores de Don Mauro, cuya producción conoce desde hace años.
Cómo se cultiva la flor que ilumina la Noche de Muertos
La producción del cempasúchil requiere planeación y cuidado. Don Mauro inicia la siembra en julio y organiza dos ciclos para garantizar flores en distintos momentos de la temporada. Su objetivo es entregar plantas en su punto óptimo de floración, sin perder calidad.
Para ello:
- Mantiene cultivos protegidos.
- Trabaja con agricultura biodinámica, un método ecológico que concibe suelo, plantas, animales y seres humanos como un sistema integrado.
- Cultiva diversas variedades: desde pompones de pétalos abundantes hasta la serie bonanza, con flores pequeñas y tonos naranjas, amarillos y matizados.
Un campo que se transforma y genera valor
El cempasúchil demuestra que la riqueza del campo mexicano no solo se contempla: también puede transformarse en productos con valor agregado que abren nuevas oportunidades de comercialización.
Esta temporada, además de iluminar las ofrendas y honrar la memoria de quienes ya no están, el cempasúchil nos invita a descubrir todo lo que México puede cultivar, crear y compartir.
-
Del campo a la cocina: productores de Xochimilco transforman el cempasúchil en flor gourmet
-
Cempasúchil: tradición, empleo y creatividad culinaria en la Ciudad de México
-
Así se cultiva y se reinventa la flor que ilumina la Noche de Muertos




