Senado impulsa etiquetado obligatorio para alimentos con maíz transgénico
La propuesta busca garantizar el derecho de los consumidores a saber qué contienen los productos que llegan a su mesa. Legisladores y organizaciones civiles piden proteger al maíz nativo y fortalecer la soberanía alimentaria.
CIUDAD DE MÉXICO.— El Senado de la República prepara una iniciativa para establecer un etiquetado obligatorio en los alimentos que contengan maíz transgénico, con el fin de garantizar que los consumidores puedan identificar si los productos que adquieren incluyen granos genéticamente modificados.
La propuesta fue anunciada por la presidenta del Senado, Laura Itzel Castillo Juárez, durante la inauguración del Foro “Diálogos desde la Milpa: Construcción de la Agenda del Maíz”, donde adelantó que presentará un punto de acuerdo la próxima semana para avanzar en esta regulación.
“Estamos revisando los lineamientos de etiquetado de productos que utilizan maíz genéticamente modificado, porque el pueblo de México tiene derecho a saber lo que consumimos”, afirmó Castillo Juárez.
La iniciativa acompañará la reforma a los artículos 4° y 27° constitucionales, que prohíbe la siembra de granos transgénicos y reconoce la protección del maíz nativo como patrimonio biocultural del país.
Durante el encuentro, Mercedes López Martínez, de la organización Demanda Colectiva Maíz, señaló que la defensa del grano debe ser una prioridad nacional y no solo una causa de las comunidades campesinas.
En tanto, Malin Jönsson, de la Campaña Nacional Sin Maíz No Hay País, alertó que México importa cerca del 50% del maíz que consume, gran parte de él genéticamente modificado. “Esto representa una amenaza para la salud y la soberanía alimentaria”, advirtió.
El senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara, presidente de la Comisión de Estudios Legislativos Primera, destacó que el Congreso tiene la obligación de atender las demandas del campo y revisar las leyes que regulan la producción y comercialización de semillas.
Castillo Juárez criticó que el modelo neoliberal haya convertido al maíz en una mercancía, dejando de lado su dimensión cultural y simbólica. “Sin Maíz No Hay País no es una frase romántica, es una verdad incuestionable: sin esta semilla, no existiría México”, subrayó.
Con esta propuesta, el Senado busca proteger el maíz nativo, transparentar el consumo de productos con transgénicos y consolidar un modelo agrícola sustentable, justo y soberano.




