Puebla apuesta por el maíz nativo para fortalecer soberanía y alimentación saludable
El maíz es uno de los principales cultivos en Puebla, y cada año se siembran alrededor de 500 mil hectáreas en superficies menores a tres hectáreas.
PUEBLA.- Con el fin de recuperar la diversidad genética, promover una alimentación nutritiva y saludable, así como fortalecer la soberanía nacional, Puebla impulsa la siembra de 12 razas de maíces nativos en el estado. Desde esta perspectiva, esperan incrementar la producción en un 20 por ciento para el 2026, beneficiando particularmente a las y los pequeños productores.
La secretaria de Agricultura y Desarrollo Rural (SDR) del Gobierno de Puebla, Ana Laura Altamirano Pérez, explicó que el maíz es uno de los principales cultivos en Puebla, y cada año se siembran alrededor de 500 mil hectáreas en superficies menores a tres hectáreas.
Es decir, el 80 por ciento de las personas productoras de maíz en el estado son pequeños núcleos familiares que promueven el resguardo de esta valiosa semilla.
Ana Laura Altamirano expuso que, si bien en el Altiplano predomina la siembra de maíces híbridos, no son organismos genéticamente modificados (OGM), sino que sus variedades se han mejorado mediante una selección natural.
Añadió que en México existen 62 razas de maíz y Puebla alberga 32 de ellas; sin embargo, sólo las variedades de 12 de ellas son parte de este modelo que busca recuperar la diversidad genética para la permanencia de la producción.
Asimismo, la titular de la SDR enumeró una serie de atributos que poseen los maíces endémicos, entre los que destaca una mayor cantidad de fibra.
Con esta visión, adelantó que se espera que el siguiente año la producción de maíces en Puebla se incremente un 20 por ciento por el buen temporal, la dotación de maquinaria y la distribución de fertilizantes.
Actualmente en Puebla se producen un millón 94 mil toneladas de maíz blanco para consumo humano, por lo que se espera lograr progresivamente el autoabasto.
El maíz en México
La directora de la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS), Carmen Casas Ratia sostiene que en el territorio nacional hay más de 300 variedades de maíz derivadas de 64 razas nativas, las cuales han sembrado de forma ininterrumpidamente millones de familias campesinas durante 350 generaciones, por lo que es considerado patrimonio biocultural de la población mexicana.
Lamentablemente, cada año México pierde entre 10 y 15 por ciento de la producción agrícola como consecuencia de los efectos del cambio climático. La contingencia sanitaria por la Covid-19 provocó una gran inestabilidad en la producción de ese grano, puesto que las necesidades de autoconsumo propiciaron que en 2002 se utilizaran 338 mil hectáreas más con respecto a 2019. Sin embargo, para 2021 se sembraron 170 mil hectáreas menos, un problema altamente preocupante.




