Un estudiante de Chapingo busca que los jitomates sean más resistentes a la sequía
Una investigación realizada en la Universidad Autónoma Chapingo identificó genotipos de jitomate capaces de resistir estrés hídrico, lo que podría ayudar a productores a reducir pérdidas y mantener la producción en escenarios de escasez de agua.
MÉXICO.- En medio de los desafíos que enfrenta la agricultura por el cambio climático, un estudiante de la Universidad Autónoma Chapingo desarrolló una investigación que podría ayudar a producir jitomates más resistentes a la sequía.
Se trata de José Guadalupe Hernández Rodríguez, quien analizó distintos genotipos de jitomate para identificar cuáles pueden soportar mejor el estrés hídrico y la salinidad del suelo, dos factores cada vez más frecuentes en las zonas agrícolas.
El estudio, titulado “Evaluación de la tolerancia a los efectos del estrés hídrico en genotipos de jitomate”, se realizó como parte del Programa de Formación de Nuevos Investigadores (PROFONI), bajo la tutoría del investigador José Luis Rodríguez de la O.
Durante la investigación se evaluaron diez genotipos de jitomate, con el objetivo de identificar cuáles plantas tienen mayor capacidad para desarrollarse incluso cuando el agua escasea.
Los resultados mostraron que los genotipos MACIZO, SS2 y L52 presentaron mayor resistencia, lo que abre la puerta a cultivos más estables y con menores pérdidas en condiciones de sequía.
Para los productores, esto podría significar menor consumo de agua y una mayor estabilidad en las cosechas, mientras que para los consumidores se traduciría en frutos de mejor calidad, con mayor firmeza, color uniforme y mayor vida de anaquel.
El desarrollo de este tipo de investigaciones cobra relevancia en un contexto donde el jitomate se mantiene como uno de los cultivos más importantes del país.
De acuerdo con datos del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera, en 2025 la producción nacional alcanzó 2.8 millones de toneladas, cultivadas en más de 42 mil hectáreas.
Entre los principales estados productores se encuentran Sinaloa, San Luis Potosí, Sonora, Puebla y Baja California Sur.
A nivel mundial, México ocupa el séptimo lugar en producción de jitomate, consolidándose como una de las potencias agroalimentarias en este cultivo.
Mientras las sequías y el cambio climático presionan al campo, investigaciones como la desarrollada en Chapingo buscan demostrar que la ciencia también se cultiva para asegurar el futuro de los alimentos.




