Mezcla de maíz transgénico y convencional provoca una mutación inesperada
Polillas más rápidas, más resistentes y con “alas de avión de combate”
MÉXICO.- Una investigación reciente ha revelado un fenómeno que podría cambiar por completo la forma en que se enfrentan las plagas agrícolas en Estados Unidos: el gusano cogollero del maíz (Helicoverpa zea), una de las plagas más destructivas del continente, está desarrollando modificaciones físicas aceleradas cuando consume una combinación de maíz convencional y maíz Bt. El hallazgo, difundido originalmente por La Razón, advierte que esta mutación —que ocurre en apenas una generación— podría impulsar la expansión de “superplagas” más móviles y resistentes.
La investigación, realizada por la Universidad Estatal de Carolina del Norte, muestra que las polillas criadas bajo una dieta “mixta” desarrollan alas más largas, estrechas y rígidas, comparables a las de un avión de combate. Esta aerodinámica mejorada no es un detalle anecdótico: significa que los insectos pueden elevarse más rápido, volar más alto y recorrer distancias mucho mayores, facilitando la dispersión de mutaciones de resistencia a las toxinas Bt, el mecanismo de defensa más utilizado en cultivos de maíz, algodón y soja.
El gusano cogollero ya representaba un desafío mayúsculo. Conocido por su capacidad para devastar plantaciones completas, su comportamiento ahora sugiere un riesgo aún mayor. La práctica agrícola de mezclar maíz Bt con maíz no Bt —diseñada originalmente para ralentizar la resistencia genética— podría estar generando el efecto contrario.
Según la información recuperada por La Razón, los investigadores compararon cuatro dietas: maíz convencional, maíz Bt con dos toxinas, maíz Bt con tres toxinas y una mezcla de maíz tóxico y no tóxico. Los resultados fueron claros: los gusanos criados con dietas homogéneas desarrollaron alas más débiles y deformadas, mientras que los alimentados con la mezcla mostraron alas más funcionales, rígidas y adaptadas al vuelo de larga distancia.
El estudio también dialoga con una tendencia documentada desde hace años: la resistencia al maíz Bt está aumentando a una velocidad mayor de la prevista. De acuerdo con reportes citados por La Razón e instalaciones como Interesting Engineering, estados como Carolina del Norte y Georgia ya han visto brotes de plagas con múltiples mutaciones acumuladas.
En este contexto, la investigación sugiere que prácticas agrícolas ampliamente aceptadas podrían estar alimentando, sin proponérselo, un ciclo de evolución acelerada: insectos más fuertes, más móviles y mucho más difíciles de contener.
Mientras en México los productores enfrentan crisis por fenómenos climáticos extremos —como las altas temperaturas que dañaron cultivos en Chiapas, reportadas por EFE— el avance de estas “superplagas” plantea un desafío adicional para la región, donde el maíz continúa siendo un cultivo crucial para la economía y la seguridad alimentaria.




