Berenice demuestra que el arroz de Campeche también se cosecha con manos de mujer
Su jornada inicia a las cinco de la mañana: preparar el lonche, encender el tractor, ayudar a su esposo, correr de un punto a otro. Y aun así, sonríe.
CAMPECHE.— Antes de que salga el sol, cuando la mayoría del país aún duerme, Berenice López Magdaleno ya está de pie. Tiene 34 años, es productora de arroz y vive en una comunidad donde el campo marca el ritmo de la vida. Su historia refleja la de miles de mujeres que sostienen el hogar, la tierra y la economía rural, aunque pocas veces aparezcan en las cifras.
Nosotros hacemos de todo”, dice con una mezcla de orgullo y cansancio. “Me da mucho coraje que luego digan: ‘es ama de casa’. No, no somos ama de casa, somos ama de todo”.
Su jornada inicia a las cinco de la mañana: preparar el lonche, encender el tractor, ayudar a su esposo, correr de un punto a otro. Y aun así, sonríe:
Créame que yo me siento muy bien… ahora me arreglé, me peiné y toda la cosa”, bromea.
Un plan para que el campo no vuelva a esperar
Berenice forma parte del Plan Campeche, una estrategia que busca cambiar la historia del campo con una inversión histórica de 1,238 millones de pesos para impulsar la producción de leche, arroz y carne. La meta: fortalecer la soberanía alimentaria y generar 9 mil 500 empleos para pequeñas productoras y productores.
En el componente arrocero participan 301 familias, que reciben apoyos anuales del programa Producción para el Bienestar, fertilizante gratuito, semilla certificada y acompañamiento técnico para mejorar sus cosechas.
Ahorita nos están apoyando con el paquete tecnológico para el arroz… y también con el fertilizante”, explica. Pero lo que más celebra es el reconocimiento: “Me da gusto que estos apoyos también sean para mujeres. Antes parecía que todo era sólo para los hombres”.
Arroz con tecnología, agua y futuro
El Plan Campeche también incluye rehabilitación de infraestructura hídrica en los distritos de temporal tecnificado, maquinaria moderna —desde tractores hasta drones— y esquemas de comercialización que buscan garantizar mejores precios para las productoras.
Estas acciones, asegura el Gobierno de México, permitirán que Campeche alcance 100 mil toneladas de arroz, además de fortalecer la producción de leche y carne.
“Todavía somos México. Gracias por voltearnos a ver”
Más allá de los números, Berenice habla desde el corazón:
Voltearon a ver al campo, a Campeche… parecía que estábamos ya muy lejos de la República, pero todavía somos México”.
Su agradecimiento es también un recordatorio: detrás de cada hectárea sembrada hay mujeres que madrugan, luchan, producen y sueñan. Y que hoy, con más herramientas, buscan que ese esfuerzo se traduzca en bienestar para sus familias y comida para el país.




