La caña de azúcar se perfila como motor verde: México impulsa su uso en biocombustibles y aviación sustentable
El Gobierno de México desarrolla una estrategia para producir bioetanol y combustibles sostenibles a partir de la caña de azúcar, con el objetivo de diversificar la agroindustria, generar empleos rurales y fortalecer la soberanía energética.
MÉXICO.— La caña de azúcar mexicana podría convertirse en una nueva fuente de energía limpia y empleo rural. El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), impulsa una estrategia nacional para aprovechar este cultivo en la producción de bioetanol y combustibles sostenibles para aviación, sin necesidad de ampliar la superficie agrícola actual.
De acuerdo con el Plan México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la diversificación de la agroindustria cañera permitirá reducir su dependencia del azúcar y generar nuevas oportunidades para los trabajadores del campo.
El uso de la caña en biocombustibles tiene un potencial enorme para dinamizar el medio rural y fortalecer el bienestar de las familias cañeras”, señaló la SADER.
En esta iniciativa participan también las secretarías de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes —a través de Aeropuertos y Servicios Auxiliares y la Agencia Federal de Aviación Civil—, así como la Secretaría de Energía y la propia industria azucarera.
Desde marzo se instaló la Mesa Permanente para el Desarrollo del Bioetanol, y en junio comenzaron los trabajos para elaborar la Hoja de Ruta Nacional, coordinados por el Comité Nacional para el Desarrollo Sustentable de la Caña de Azúcar (Conadesuca).
El proyecto llega en un momento clave: la producción azucarera cayó 22.8% entre 2021 y 2025, afectada por la sequía y la falta de renovación de cepas. Además, el precio del azúcar disminuyó más del 25% en el mercado nacional durante 2025, lo que ha impactado los ingresos de productores e ingenios.
Para revertir esta tendencia, el Gobierno ha implementado medidas para ordenar el mercado, evitar la especulación y atender problemas como el contrabando, la operación de ingenios irregulares y el ingreso de jarabes de maíz con fructosa.
El Conadesuca coordina mesas interinstitucionales con la Secretaría de Economía, el SAT, FIRA y las organizaciones cañeras, con el fin de mitigar los factores que han golpeado al sector y abrir paso a un modelo más sustentable y competitivo.
Con la mirada puesta en el futuro, México busca que su caña de azúcar deje de ser solo un endulzante y se convierta en energía limpia para mover aviones y reactivar el campo.




