Investigadores de la BUAP desarrollan pigmentos naturales para sustituir colorantes sintéticos
partir de la cáscara del jengibre de jardín (Renealmia alpinia), conocido en totonaco como x´kijit y originario de la Sierra Norte de Puebla
PUEBLA, Pue.— Investigadores de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) trabajan en una alternativa saludable y sostenible a los colorantes sintéticos usados en la industria alimentaria. A partir de la cáscara del jengibre de jardín (Renealmia alpinia), conocido en totonaco como x´kijit y originario de la Sierra Norte de Puebla, generaron pigmentos microencapsulados que ofrecen tonalidades morado, rojo y azul marino, sin los riesgos asociados a compuestos artificiales como el rojo número 3, vinculado al cáncer.
El proyecto, encabezado por el doctor Juan José Luna Guevara, académico de la Facultad de Ingeniería Química, ya cuenta con dos patentes registradas ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI): tortillas enriquecidas con pulpa de Renealmia alpinia y la obtención de microencapsulados de su cáscara.

La iniciativa obtuvo financiamiento de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI) para instalar un invernadero y una planta piloto en Ciudad Universitaria 2. El objetivo es escalar la producción de estos pigmentos y abrir la puerta a su comercialización en la industria alimentaria.
El proceso de microencapsulación, explicó Luna Guevara, permite conservar las propiedades antioxidantes y nutricionales de la pulpa y la cáscara, protegiéndolas para su integración en alimentos. Dos empresas —una de productos cárnicos y otra de aditivos— ya han mostrado interés en su aplicación.
Además del potencial económico, el proyecto busca rescatar un recurso fitogenético de gran valor cultural en Cuetzalan y comunidades aledañas, donde el fruto forma parte de la tradición culinaria, incluso con usos como el envoltorio de tamales.
El apunte
El equipo de la BUAP prevé que en 2026 la planta piloto esté equipada para producir los pigmentos a gran escala y realizar pruebas fisicoquímicas, microbiológicas y de estabilidad que permitan su inserción definitiva en el mercado.




