México impulsa industria de etanol y bioturbosina a partir de la caña de azúcar
Esta estrategia busca aprovechar el potencial de un cultivo que, además de ser motor de la soberanía alimentaria, podría posicionar al país como referente en energías renovables.
CIUDAD DE MÉXICO.– El Gobierno de México trabaja en la creación de una nueva industria nacional de etanol y bioturbosina derivada de la caña de azúcar, como parte del Plan México, anunció el secretario de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA), Julio Berdegué Sacristán. Esta estrategia busca aprovechar el potencial de un cultivo que, además de ser motor de la soberanía alimentaria, podría posicionar al país como referente en energías renovables.
Durante la conmemoración del Día Nacional del Cañero y el 20 aniversario de la Ley de Desarrollo Sustentable de la Caña de Azúcar, en Xochitepec, Morelos, Berdegué subrayó que la aviación mundial enfrenta el compromiso de que al menos 10% de la turbosina que utiliza provenga de fuentes renovables. En este sentido, la caña de azúcar es considerada una alternativa estratégica para producir bioturbosina, lo que abriría una nueva industria con alta demanda y beneficios para el sector cañero.
El titular de AGRICULTURA explicó que este proyecto contribuirá a absorber el excedente de azúcar, sostener los precios de la producción y generar nuevas cadenas de valor. “La caña no solo produce azúcar, también puede producir energía limpia para el futuro de México”, señaló.
En este esfuerzo participan dependencias como las secretarías de Economía y Energía, el SAT, la Agencia Nacional de Aduanas, FIRA, Conadesuca, el INIFAP y el Senasica, con el fin de consolidar un esquema integral que impulse la transición energética y dé certeza al campo cañero.
Actualmente, el sector de la caña genera 500 mil empleos directos y 2.4 millones indirectos en 15 estados, lo que lo convierte en un pilar productivo y social. Para el gobierno federal, esta nueva ruta energética representa no solo un impulso económico, sino también una apuesta por la Prosperidad Compartida y la transición hacia combustibles más sostenibles.




